Sin acabar la frase, Chris salió corriendo, sin decir nada, en dirección a su casa, sin inmutarse en momento alguno a mirar para atrás para ver si yo estaba, nada. El camino a casa me resultó raro, a la vez que pesado, ya que siempre iba con Chris, y esta vez no, él no estaba a mi lado. Quizás en este momento pude realmente darme cuenta de lo mucho que significaba para mi, pero otro pensamiento irrumpía mi mente de repente ¡CAITLIN WINTER ESTAS SALIENDO CON FRAN, EL CHICO DE TUS SUEÑOS! Y una enorme sonrisa salió de mi rostro.
Al llegar a casa, estaba más feliz que de costumbre, y eso, Emma lo notó a distancia:
-¿Qué le pasa a mi Cai que está tan feliz? ¿No será porque mañana es su cumpleaños?
O no, mi cumpleaños. Ahora mismo tengo ganas de todo menos de cumpleaños. Estoy demasiado preocupada con todo.
-Ah, si claro Emma, pero no quiero que me regaléis nada, ni si quiera una fiesta. Contesté con amabilidad.
-Pero Cai, es tu cumpleaños, no tengo mucho dinero, pero algo si te podría dar...
-No, insisto, prefiero que ese dinero lo gastes en tus cosas, igualmente te lo agradezco.
-Bueno cariño, cualquier cosa ya sabes, aquí estoy para todo.
-Gracias Emma. Dije dándole un beso.
Subí las escaleras con dirección a mi habitación, a poner el teléfono a cargar y a hacer los deberes, para que luego cuando llegue Fran ya esté preparada. Comencé a hacer los deberes pero no había nada que durase tanto en mi mente como Fran.
En este momento, Fran era lo que necesitaba, un chico que me hiciese pensar en otras cosas que no en todo el misterio este de mi familia, una persona con la que pueda estar tranquila, en la que puedo confiar mis cosas, un hombro en el que llorar, y sobre todo, una persona a la que querer. ¿Y quien mejor que mi Fran? Llevo enamorada de él 6 meses, ya iba siendo hora de que tanto sentimiento diese resultado. De repente otro pensamiento colapsa mi mente. ¿Y a que ha venido lo que me ha dicho Chris? "el no es como se hace ver..." ¿que quiere decir esto? ¿Por qué Chris me hace esto, si es mi mejor amigo? ¿Por qué no lo acepta? Necesito que esté bien conmigo, puesto que el ya, es una parte de mi...
Y en medio de todo esto el timbre sonó. Y desde mi escritorio pude oír la inconfundible voz de Fran, y la de Emma que le estaba invitando a subir a mi habitación.
Escucho el crugir de las escaleras, ya está llegando. Toca mi puerta, me levanto de la silla a abrirle, pero nada más hacerlo me besa, le beso.
-Te he echado de menos. Dijo en medio de un beso.
-Pero si solo hemos estado separados 2 horas. Dije cuando tuve oportunidad.
-Lo suficiente como para tener estas ganas inmensas de ti. Dijo tumbándome en la cama.
-Te quiero Fran.
-Yo también Cai.
Juntamos nuestros cuerpos, apenas podía apercibirme del exterior, solo escuchaba los latidos de su corazón, el sonido mas hermoso que he escuchado en mi vida. Comencé a bajar, y de la boca mis besos pasaron al cuello, al mismo tiempo le quité la camisa, seguí besándole por el pecho. El ya había comenzado a quitarme la camisa...
Suena el timbre.
-O no. Fran hemos tardado demasiado, tendremos que dejar esto para otro día.
-Si será mejor.
Nos comenzamos a vestir, y tube que advertirle que cuando estuviesemos delante de Chris guardase los besos, ya que no quiero que mi relación con el se vuelva aún mas complicada.
Bajamos las escaleras, y ahí estaban los tres esperándonos, ¡que raro, Sarah esperándome! nueve meses soñando con este momento. Cogí mi bolso, les dí un beso a mis padrinos y salimos en dirección a la parada de autobuses.
-Mattías, ¿podrías apartar tu maldito culo de ahí y dejar sentarme?
Ya empiezan, no sé porqué Sarah y Matty se llevan tan mal, parecen los típicos hermanos adolescentes que se odian a morir, pero esto es aún mas misterioso, porque nunca nos han comentado de donde viene tanto odio.
-No me llames Mattías, Sarah Ollivanda de la Cruz y no, no me voy a mover de aquí, haber entrado más rápido al autobús.
-Imbécil.
-PUT...
Fran los separó, sabía que no era buena idea que siguieran hablando, puesto que no harían mas que complicar las cosas, y entre tanto escándalo, Chris acabó cediendo su asiento a Sarah, para que acabase tal absurda conversación.
-¿Sabes? No puedo aguantarme ya, las ganas de comerte, eres sencillamente increible. Me susurró Fran en el autobús.
-Yo tampoco mi amor, pero mira a Chris delat...
Un beso me interrumpió, pero mira que se lo he dicho, pero nada ¿tan irresistible seré? Que va, si sigo siendo la misma Caitlin de hace unos meses, a la que todos querían por su dinero, por su familia, pero que ahora tiene a su lado a un novio que le hace ver las cosas de otra manera, un novio que la quiere por como es ella realmente, no por todo el dinero, sencillamente perfecto.
Llegamos al centro, está muy vacío para ser viernes. Nos dispusimos a entrar.
-A ver en la tienda tenemos que ir de dos en dos, para no dar tanto el cante. Dije.
-Si no te has dado cuenta somos impares. Comentó Chris.
-Si, pero no importa, Matty y Sarah van juntos, ¿los has visto? parecen hermanos de verdad, cuela seguro que están buscando un regalo de cumpleaños para su madre, y yo voy contigo y con Fran. ¿De acuerdo? No quiero quejas, esto es muy importante para mi, y prometistéis ayudarme.
-Lo sé. Dijeron todos al unísono.
Al entrar a la tienda, cada uno iba a lo suyo, cumpliendo el plan, buscando algún tipo de puerta o almacén secreto o algo que pueda tener relación con algo. Entonces ví un almacén, con una marca que ya había visto antes, en mi etiqueta y en una carpeta muy importante de mi madre.
-Fran, Chris, ese símbolo lo he visto antes, por favor llamad a los demás e iros, podría ser peligroso, yo voy a mirar ya después os llamaré.
-No pienso dejar que vayas sola mi vida. Gritó Fran.
-Haced lo que os digo.
Fran me besó, bajo la mirada de odio de Chris, y me dispuse a entrar al almacén, cuando de repente...
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