jueves, 6 de junio de 2013

Capítulo 5.

Entré al almacén & me encontré con un anillo. Un enorme almacén para un simple anillo, en un altar, como si fuese lo mas importante del mundo. Sentí como que corría peligro, si esta tan protegido el anillo ¿Debe ser importante no? Fui a ver el anillo & me di cuenta que a la par de raro, tenía un símbolo, un símbolo que ya había visto antes. Intente hacer memoria mientras lo contemplaba, buscando algún tipo de pista, y de repente me acorde. Me acorde de donde había visto antes el anillo, ¡ESE ANILLO TIENE EL MISMO SÍMBOLO QUE LA IMPORTANTÍSIMA JOYA DE MI FAMILIA! & si Tienen el mismo símbolo, me supongo que esto tiene algo que ver con mi familia. Decidí llevarme al anillo, no fue difícil puesto que yo había trabajado el verano pasado en una tienda de alarmas ayudando a mi tía, & no me fue difícil desconectarla. Salí con cuidado de que nadie me viese, cuando a lo lejos veo a los empleados reunidos en el mostrador mirandome, pero ¿De que me conocen? ¿Por que tanto empeño en mi? Tantas preguntas sin respuesta, tantas cosas en tan poco tiempo... Al salir de la tienda me percate de que Chris aun estaba ahí, esperandome, y la verdad me dolió, pensé que el único que se quedaría seria mi novio, pero al final ahí solo estaba Chris, aun después de todo el daño que le he hecho. 
-¿Y bien? ¿Que tal ha salido todo? 
-Bien, tengo un anillo, con el mismo símbolo que la joya de mi familia, mañana quedaremos, hoy no me encuentro muy bien para continuar con todo esto... 
-Vale, vamos a coger el autobús, te acompaño a casa & ya si quieres aviso a los demás. 
-Muchas gracias, a Fran lo aviso yo, le voy a llamar para que ven... Bueno, lo voy a llamar.
-Vale.
Casi meto la pata, no quiero hacer daño a Chris e iba a decirle que hoy voy a quedar en mi casa para estar con Fran, para aclarar muchas cosas... Prefiero mantener las cosas así. 
Llegamos a nuestro pueblo, Hasgmeed, después de un largo viaje, el mas largo que he tenido en mi vida, aunque haga ese viaje casi todos los días. 
Me despedí de Chris, me dio un abrazo, me sentí bien, sentí como que nunca le había hecho daño, como que nunca nada hubiese pasado entre nosotros. 
Ahora estoy en la cama, acostada, pensando en lo que voy a hacer con el anillo, con todo esto. 
Cogí el teléfono & llame a Fran: 
-Hola mi vida. Me contesto.
-Hola mi amor, ¿Quedamos & acabamos lo que habíamos empezado? Conteste. 
-Claro mi amor, ¿A que hora voy? 
-Ven ya, si puedes. 
-Claro que puedo mi vida, para ti yo siempre estoy, en diez minutos estoy ahí, un beso, te quiero. 
-Vale mi amor, un besazo, te amo. 
Colgué. ¿Te amo? ¿En serio? No quiero que esto vaya tan rápido, siempre me pasa lo mismo, o me quieren por el dinero, por tener buena familia o todo acaba porque vamos demasiado rápido. 
Con Fran quiero que sea diferente, quiero que todo salga bien, sin prisas, solo el y yo, a nuestro ritmo...
Pasaron diez minutos, sonó el timbre & fui a abrir.
-Te he echado de menos mi amor. Dijo nada mas verme. 
-Y yo, mi vida. Conteste antes de un enorme beso que desató todas nuestras hormonas. 
Fran saludó a mis padrinos, a Bayron, a Fran le cae bien Bayron, que cosa mas rara, ignoraba que a alguien le pudiese caer bien ese chico. Dijimos que íbamos a estar arriba, estudiando & subimos. 
Tengo las hormonas por los aires, nunca he tenido un novio con el que se me haya ocurrido hacer nada, nada mas empezar la relación, pero con Fran es todo diferente, es tan guapo, tan encantador...
-¿Me puedo sentar? Pregunto Fran refiriendose a la cama. 
-Claro, dame un momento que voy al baño. Le bese.
Tengo miedo de lo que pueda pasar. Aun soy virgen, & tengo miedo, creo que no es tan raro, pero he estado esperando al chico adecuado, y siento que mas adecuado que Fran no va a haber nunca. 
Salí del baño, y nada mas verme se levantó, me preguntó si estaba segura de lo que quería hacer, y yo por su puesto afirmé. Comenzó tirandome a la cama, lo abalance sobre mi, me beso, le besé. Me susurró lo mucho que me quiere, & sin mas demora, le mordí el cuello, beso mi pecho, bajando hasta llegar a mi cintura. Le quite la camiseta, me la quito a mi, comenzó a besar cada una de las partes de mi cuerpo sin dejar ni un centímetro sin recorrer. Hice lo mismo con su cuerpo, y sin mas demora quito mis pantalones, y yo le quite los de el, estábamos perfectos, juntos,  en este momento estaba segura de que era el mejor momento de mi vida. Sin mas demora, escuchando el ruido de los latidos de su corazón, con sus besos sobre mi vientre, llegó el momento, por fin estaba el dentro de mi, y en ese momento pude confirmar que realmente si fue el mejor de mi vida. 

sábado, 1 de junio de 2013

Capítulo 4.

Sin acabar la frase, Chris salió corriendo, sin decir nada, en dirección a su casa, sin inmutarse en momento alguno a mirar para atrás para ver si yo estaba, nada. El camino a casa me resultó raro, a la vez que pesado, ya que siempre iba con Chris, y esta vez no, él no estaba a mi lado. Quizás en este momento pude realmente darme cuenta de lo mucho que significaba para mi, pero otro pensamiento irrumpía mi mente de repente ¡CAITLIN WINTER ESTAS SALIENDO CON FRAN, EL CHICO DE TUS SUEÑOS! Y una enorme sonrisa salió de mi rostro.
Al llegar a casa, estaba más feliz que de costumbre, y eso, Emma lo notó a distancia:
-¿Qué le pasa a mi Cai que está tan feliz? ¿No será porque mañana es su cumpleaños?
O no, mi cumpleaños. Ahora mismo tengo ganas de todo menos de cumpleaños. Estoy demasiado preocupada con todo.
-Ah, si claro Emma, pero no quiero que me regaléis nada, ni si quiera una fiesta. Contesté con amabilidad.
-Pero Cai, es tu cumpleaños, no tengo mucho dinero, pero algo si te podría dar...
-No, insisto, prefiero que ese dinero lo gastes en tus cosas, igualmente te lo agradezco.
-Bueno cariño, cualquier cosa ya sabes, aquí estoy para todo.
-Gracias Emma. Dije dándole un beso.
Subí las escaleras con dirección a mi habitación, a poner el teléfono a cargar y a hacer los deberes, para que luego cuando llegue Fran ya esté preparada. Comencé a hacer los deberes pero no había nada que durase tanto en mi mente como Fran.
En este momento, Fran era lo que necesitaba, un chico que me hiciese pensar en otras cosas que no en todo el misterio este de mi familia, una persona con la que pueda estar tranquila, en la que puedo confiar mis cosas, un hombro en el que llorar, y sobre todo, una persona a la que querer. ¿Y quien mejor que mi Fran? Llevo enamorada de él 6 meses, ya iba siendo hora de que tanto sentimiento diese resultado. De repente otro pensamiento colapsa mi mente. ¿Y a que ha venido lo que me ha dicho Chris? "el no es como se hace ver..." ¿que quiere decir esto? ¿Por qué Chris me hace esto, si es mi mejor amigo? ¿Por qué no lo acepta? Necesito que esté bien conmigo, puesto que el ya, es una parte de mi...
Y en medio de todo esto el timbre sonó. Y desde mi escritorio pude oír la inconfundible voz de Fran, y la de Emma que le estaba invitando a subir a mi habitación.
Escucho el crugir de las escaleras, ya está llegando. Toca mi puerta, me levanto de la silla a abrirle, pero nada más hacerlo me besa, le beso.
-Te he echado de menos. Dijo en medio de un beso.
-Pero si solo hemos estado separados 2 horas. Dije cuando tuve oportunidad.
-Lo suficiente como para tener estas ganas inmensas de ti. Dijo tumbándome en la cama.
-Te quiero Fran.
-Yo también Cai.
Juntamos nuestros cuerpos, apenas podía apercibirme del exterior, solo escuchaba los latidos de su corazón, el sonido mas hermoso que he escuchado en mi vida. Comencé a bajar, y de la boca mis besos pasaron al cuello,  al mismo tiempo le quité la camisa, seguí besándole por el pecho. El ya había comenzado a quitarme la camisa...
Suena el timbre.
-O no. Fran hemos tardado demasiado, tendremos que dejar esto para otro día.
-Si será mejor.
Nos comenzamos a vestir, y tube que advertirle que cuando estuviesemos delante de Chris guardase los besos, ya que no quiero que mi relación con el se vuelva aún mas complicada.
Bajamos las escaleras, y ahí estaban los tres esperándonos, ¡que raro, Sarah esperándome! nueve meses soñando con este momento. Cogí mi bolso, les dí un beso a mis padrinos y salimos en dirección a la parada de autobuses.
-Mattías, ¿podrías apartar tu maldito culo de ahí y dejar sentarme?
Ya empiezan, no sé porqué Sarah y Matty se llevan tan mal, parecen los típicos hermanos adolescentes que se odian a morir, pero esto es aún mas misterioso, porque nunca nos han comentado de donde viene tanto odio.
-No me llames Mattías, Sarah Ollivanda de la Cruz y no, no me voy a mover de aquí, haber entrado más rápido al autobús.
-Imbécil.
-PUT...
Fran los separó, sabía que no era buena idea que siguieran hablando, puesto que no harían mas que complicar las cosas, y entre tanto escándalo, Chris acabó cediendo su asiento a Sarah, para que acabase tal absurda conversación.
-¿Sabes? No puedo aguantarme ya, las ganas de comerte, eres sencillamente increible. Me susurró Fran en el autobús.
-Yo tampoco mi amor, pero mira a Chris delat...
Un beso me interrumpió, pero mira que se lo he dicho, pero nada ¿tan irresistible seré? Que va, si sigo siendo la misma Caitlin de hace unos meses, a la que todos querían por su dinero, por su familia, pero que ahora tiene a su lado a un novio que le hace ver las cosas de otra manera, un novio que la quiere por como es ella realmente, no por todo el dinero, sencillamente perfecto.
Llegamos al centro, está muy vacío para ser viernes. Nos dispusimos a entrar.
-A ver en la tienda tenemos que ir de dos en dos, para no dar tanto el cante. Dije.
-Si no te has dado cuenta somos impares. Comentó Chris.
-Si, pero no importa, Matty y Sarah van juntos, ¿los has visto? parecen hermanos de verdad, cuela seguro que están buscando un regalo de cumpleaños para su madre, y yo voy contigo y con Fran. ¿De acuerdo? No quiero quejas, esto es muy importante para mi, y prometistéis ayudarme.
-Lo sé. Dijeron todos al unísono.
Al entrar a la tienda, cada uno iba a lo suyo, cumpliendo el plan, buscando algún tipo de puerta o almacén secreto o algo que pueda tener relación con algo. Entonces ví un almacén, con una marca que ya había visto antes, en mi etiqueta y en una carpeta muy importante de mi madre.
-Fran, Chris, ese símbolo lo he visto antes, por favor llamad a los demás e iros, podría ser peligroso, yo voy a mirar ya después os llamaré.
-No pienso dejar que vayas sola mi vida. Gritó Fran.
-Haced lo que os digo.
Fran me besó, bajo la mirada de odio de Chris, y me dispuse a entrar al almacén, cuando de repente...